Lamentablemente se pudo hacer la mitad del trabajo que se pensaba hacer.
Los puntos 1, 2 y 3 fueron casi totalmente concluidos, qunque no en el órden previsto. En realidad las tarjetas no quedaron del todo configuradas, y tampoco los servicios. Pero digamos que quedó bastante encaminado todo.
Una vez más subestimamos los tiempos de preparación. Aunque las tareas fueron planeadas hasta el cansancio, no faltaron materiales ni herramientas y todo estaba dispuesto de antemano, los problemas presentados durante la instalación del sistema operativo ralentizaron el proces. Una vez que se acabó la luz natural, toda esperanza de dejar el nodo totalmente instalado se evaporó.
Para la próxima instalación, habrá que tratar de tener todo el software instalado de antemano. Es decir, de aqui en más, habrá que prever dos reuniones obligatorias para la instalación de un nodo, siendo la primera para preparación del hardware y software, y la segunda para la instalación propiamente dicha.
De todas formas fué sumamente útil tanto la preparación como la división de tareas. Los grupos se armaron inmeidatamente dada la naturaleza de las tareas, lo que concuerda con el perfil de cada integrante. Eso hace que se vallan manifestando de forma natural grupos de trabajo cada vez más marcados.