La clave para lograr una alineación exitosa de las antenas en un enlace a larga distancia es la comunicación. Si modifica muchas variables al mismo tiempo (es decir, un equipo comienza a mover la antena mientras el otro intenta tomar una lectura de la intensidad de la señal), el proceso tomará todo el día y probablemente va a terminar con las antenas desalineadas.
Deben utilizarse dos equipos. Idealmente, cada equipo estará conformado al menos por dos personas: una que tome las lecturas de la señal y se comunique con el extremo remoto, y la otra que manipule la antena. Éstos son puntos que debe tener en mente cuando trabaje con enlaces a larga distancia.
Pruebe todo el equipamiento con anterioridad. Antes de dirigirse al campo, configure los dispositivos, conecte las antenas con los cables apropiados y haga una prueba completa de conectividad de extremo a extremo. Desarme pare el transporte con la convicción de que en el campo sólo deberá conectar y energizar sin tener que modificar ningún parámetro. Este es un buen momento para acordar la polarización de las antenas (vea el capítulo dos si no comprende lo que significa polarización).
Consiga equipo de comunicaciones de respaldo. Si bien los teléfonos celulares usualmente son lo suficientemente buenos como para funcionar en las ciudades, la recepción móvil puede ser muy mala o inexistente en áreas rurales. Puede utilizar radios de dos vías para comunicación de voz como los FRS o GMRS, o si sus equipos tienen licencias para radio amateurs, utilice un par de radios VHF o UHF en bandas de radioaficionado. Trabajar a cierta distancia puede ser frustrante sobre todo si usted le está preguntando constantemente al otro equipo “¿pueden escucharme ahora?” Seleccione sus canales de comunicación y pruebe sus radios (incluyendo las baterías) antes de separarse.
Lleve una cámara. Tómese cierto tiempo para documentar la ubicación de cada enlace, incluyendo los edificios que lo rodean y las obstrucciones. Más adelante esto puede ser muy útil para determinar la viabilidad de otro enlace en ese lugar sin tener que viajar en persona hasta allí. En su primera visita al lugar, registre las coordenadas con un GPS así como la elevación.
Comience por estimar la orientación y elevación adecuadas. Para comenzar, ambos equipos deben utilizar triangulación (utilizando las coordenadas del GPS o un mapa) para tener una idea general de la dirección hacia la cual apuntar. Utilice una brújula para alinear la antena en la orientación deseada. Los accidentes notables del terreno también son aprovechables para la orientación. Si puede utilizar binoculares para ver el otro extremo será aún mejor. Una vez que haya hecho sus conjeturas, tome una lectura de la intensidad de la señal recibida. Si ha hecho un buen estimado de la dirección, es probable que ya tenga señal.
Si todo falla, construya su propia referencia de alineación. Algunos tipos de terrenos hacen difícil juzgar la ubicación del otro extremo del enlace. Si está construyendo un enlace en un área con pocas marcas, una referencia hecha por usted mismo como una cometa, un globo, una lámpara de destello, una antorcha de emergencia o inclusive una señal de humo pueden ayudar. No necesariamente debe tener un GPS para alinear su antena.
Pruebe la señal en ambas direcciones, pero una a la vez. Una vez que ambos extremos han alineado lo mejor que pueden, el extremo con menos ganancia de antena debe dejarla fija. Utilizando una buena herramienta de monitoreo (como Kismet, Netstumbler, o la incluida en un buen cliente inalámbrico), el equipo con la antena de mayor ganancia debe girarla lentamente en el plano horizontal observando el medidor de señal. Una vez conseguida la mejor posición en el plano, intente modificar la elevación de la antena. Luego que se encuentra la mejor elevación, fije la antena en su lugar y avise al otro equipo para que realice el mismo procedimiento en el otro extremo. Repita este procedimiento un par de veces hasta encontrar la mejor posición para ambas antenas.
No vacile en seguir explorando después de obtener el máximo de señal recibida. Como vimos en el capítulo cuatro, los patrones de radiación presentan muchos lóbulos laterales con sensibilidad inferior a la del lóbulo principal. Si la señal que recibe es menor que lo calculado puede que haya encontrado un lóbulo lateral. Continúe moviéndose lentamente más allá de ese lóbulo para ver si puede encontrar el lóbulo principal.
Revise la polarización. Puede ser frustrante intentar alinear un plato para descubrir que el otro equipo está utilizando la polarización opuesta. Repetimos, esto debe acordarse antes de dejar la base, pero si un enlace presenta una señal débil en todas las orientaciones, un nuevo chequeo de la polarización no va a hacer daño.
Si nada funciona, pruebe todos los componentes uno a la vez. ¿Están encendidos los dispositivos en ambos extremos? ¿Los pigtails y los conectores están conectados correctamente, sin partes dañadas o que generen sospecha? Como subrayamos en el capítulo ocho, una buena técnica de resolución de problemas le evita pérdida de tiempo y frustración. Trabaje lentamente y comunique frecuentemente su estado al otro equipo.
Si trabaja metódicamente y con una buena comunicación, puede completar la alineación de antenas de gran ganancia en poco tiempo. Además si lo hace de forma apropiada, ¡será divertido!