Amenazas a la red

Una diferencia esencial entre las redes Ehernet y las inalámbricas es que estas últimas se construyen en un medio compartido. Se parecen más a los viejos concentradores de red que a los conmutadores modernos, en ellas cada computadora conectada a la red puede “ver” el tráfico de todos los otros usuarios. Para monitorear todo el tráfico de la red en un punto de acceso, uno puede simplemente sintonizar el canal que se está utilizando, colocar la tarjeta de red en el modo de monitoreo, y registrar cada paquete. Estos datos pueden ser de mucho valor para alguien que los escucha a escondidas (incluyendo datos como el correo electrónico, datos de voz o registros de conversaciones en línea). Esto también puede proveer contraseñas y otros datos de gran valor, posibilitando que la red se vea comprometida en el futuro. Como veremos más adelante en este capítulo, este problema puede mitigarse con el uso de la encriptación.

Otro problema serio de las redes inalámbricas es que los usuarios son relativamente anónimos. Todos los dispositivos inalámbricos incluyen una dirección MAC única, la cual es asignada por el fabricante, pero esas direcciones a menudo pueden ser modificadas con ciertos programas. Aún teniendo la dirección MAC, puede ser muy difícil identificar donde está localizado físicamente un usuario inalámbrico. Los efectos del eco, las antenas de gran ganancia, y una amplia variedad de características de los transmisores de radio, pueden hacer que sea imposible determinar si un usuario malintencionado está en el cuarto de al lado o en un lujar muy alejado.

Si bien el espectro sin licenciamiento implica grandes ahorros económicos para el usuario, por otro lado tiene el desafortunado efecto colateral de que los ataques de denegación del servicio (DoS por su sigla en inglés) son extremadamente simples. Simplemente con encender un punto de acceso

de alta potencia, un teléfono inalámbrico, un transmisor de video, o cualquier otro dispositivo de 2.4 GHz, una persona con malas intenciones puede causar problemas significativos a la red. Muchos dispositivos de red son vulnerables también a otras formas de ataques de denegación del servicio, tales como una avalancha de desasociaciones (disassociation flooding) y el desborde de las tablas ARP.

Les presentamos varias categorías de personas que pueden causar problemas a una red inalámbrica:

  • Usuarios involuntarios. Como la mayoría de las redes inalámbricas están instaladas en áreas muy pobladas, es común que los usuarios de computadoras portátiles se asocien accidentalmente a la red equivocada. La mayoría de los clientes va a elegir cualquier red disponible si la de su preferencia no lo está. Los usuarios pueden hacer uso de esta red como lo hacen habitualmente, ignorando completamente que pueden estar transmitiendo datos importantes en la red de alguien más. Las personas malintencionadas pueden aprovechar esta situación instalando puntos de acceso en lugares estratégicos, para intentar atacar usuarios desprevenidos y capturar sus datos. El primer paso para evitar este problema es educar a sus usuarios, y subrayar la importancia de conectarse solamente a redes conocidas y de confianza. Muchos clientes inalámbricos pueden configurarse para conectarse solamente a redes confiables, o para pedir permiso antes de incorporarse a una nueva red. Como veremos más adelante en este capítulo los usuarios pueden conectarse de forma segura a redes públicas abiertas utilizando una encriptación fuerte.
  • War drivers. El fenómeno de los “war drivers” (buscadores de redes) basa su nombre en la famosa película sobre piratas informáticos de 1983, “Juegos de Guerra” (War Games). Ellos están interesados en encontrar la ubicación física de las redes inalámbricas. En general se mueven por la ciudad equipados con una computadora portátil, un GPS, y una antena omnidireccional, registrando el nombre y la ubicación de cada red que localizan. Luego se combinan esos registros con los de otros buscadores de redes transformándose en mapas gráficos describiendo las “huellas” inalámbricas de una ciudad. La amplia mayoría de los buscadores de redes no representa una amenaza directa a la red, pero los datos que recolectan pueden ser de interés para aquellos que se dedican a atacar redes. Por ejemplo, un punto de acceso desprotegido detectado de esta manera, puede estar ubicado en un edificio importante, como una oficina de gobierno o de una empresa. Una persona con malas intenciones puede utilizar esta información para acceder a esa red ilegalmente. La instalación de ese AP nunca debió haber sucedido en primer lugar, pero los buscadores de redes hacen más urgente la solución de este problema. Como veremos más adelante en este capítulo, los buscadores de redes que utilizan el famoso programa NetStumbler pueden ser detectados con otros programas como el Kismet. Para más información acerca de los buscadores de redes, vea los sitios http://www.wifimaps.com/, http://www.nodedb.com/, o http://www.netstumbler.com
  • Puntos de acceso deshonestos. Hay dos clases generales de puntos de acceso deshonestos: aquellos instalados incorrectamente por usuarios legítimos, y los instalados por gente malintencionada que piensa en recolectar datos o dañar la red. En el caso más sencillo, un usuario legítimo de la red, puede querer una mejor cobertura inalámbrica en su oficina, o puede que encuentre demasiado difíciles de cumplir las restricciones de seguridad de la red inalámbrica corporativa. Al instalar un punto de acceso sin autorización, el usuario abre la red desde el interior de la misma a los ataques potenciales. Si bien existe la posibilidad de rastrear a través de la red puntos de acceso no autorizados, es muy importante tener una política clara que los prohíba. Puede que sea muy difícil lidiar con la segunda clase. Al instalar un AP de gran potencia que utilice el mismo ESSID de la red, una persona puede engañar a la gente para que use este equipo y registrar o manipular todos los datos que pasan por él. Repetimos, si sus usuarios están entrenados para usar una fuerte encriptación, este problema se va a deducir de forma significativa.
  • Escuchas Subrepticias. Como mencionamos antes, este es un problema muy difícil de manejar en las redes inalámbricas. Utilizando una herramienta de monitoreo pasiva (como Kismet), un fisgón puede registrar todos los datos de la red desde lejos sin que ni siquiera se note su presencia. Los datos encriptados pobremente simplemente pueden registrarse y luego descifrarse, mientras que los datos sin encriptación se pueden leer fácilmente en tiempo real. Si a usted le es difícil convencer a otros de este problema, puede realizar una demostración con herramientas como Etherpeg o Driftnet (http://www.etherpeg.org/ o http://www.ex-parrot.com/~chris/driftnet/). Estas herramientas buscan datos gráficos en redes inalámbricas, tales como archivos GIF y JPEG. Mientras que los usuarios están navegando en Internet, estas herramientas despliegan todos los gráficos encontrados en un collage. A menudo utilizo estas herramientas cuando estoy dando una charla de seguridad inalámbrica. Usted le puede decir a un usuario que su correo electrónico es vulnerable si no tiene encriptación, pero nada les hace llegar mejor el mensaje que mostrarles las imágenes que están buscando en su navegador web. Si bien no puede ser prevenido por completo, el uso de una fuerte encriptación va a desalentar las escuchas subrepticias.

Esta introducción está pensada para darle una idea de los problemas a los que usted tiene que enfrentarse cuando diseña una red inalámbrica. Más adelante, vamos a presentarle herramientas y técnicas que lo ayudarán a mitigarlos.


 
manuales/libros/wndw/capitulo_6/amenazas.txt · Última modificación: 2007/02/11 21:15 (editor externo)
 
Recent changes RSS feed Creative Commons License Powered by PHP Driven by DokuWiki